El gerente de Energías Renovables de Emesa, Alejandro Burlot, expuso la experiencia del proyecto desarrollado inicialmente por la empresa y materializado por YPF Luz. El parque solar más grande de la Argentina fue también el primer proyecto aprobado bajo el RIGI en el país.
La Empresa Mendocina de Energía participó de CaMEM Conecta, el encuentro organizado por la Cámara Mendocina de Empresas Mineras para analizar las perspectivas del sector y las herramientas de incentivo a la inversión. La actividad se realizó este miércoles en el Polo TIC Mendoza y reunió a representantes del sector público, empresas mineras y proveedores.
Durante su exposición, Alejandro Burlot explicó el papel de Emesa en la identificación, estructuración y desarrollo de proyectos energéticos, y presentó la experiencia del Parque Solar El Quemado como ejemplo de continuidad entre la planificación provincial y la inversión privada.
El Quemado y la articulación con YPF Luz
El Quemado cuenta con una capacidad instalada de 305 MW y es actualmente el parque solar más grande de la Argentina. Fue desarrollado inicialmente por Emesa y materializado por YPF Luz, que llevó adelante la inversión, la construcción y tiene a su cargo la operación y comercialización de la energía.
El proyecto fue el primero aprobado bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en el país. Su concreción muestra cómo el desarrollo técnico local puede complementarse con la capacidad de inversión y ejecución de una compañía de alcance nacional. “El desarrollo de proyectos estratégicos requiere una visión de largo plazo, capacidad técnica y articulación entre el sector público y el privado”, afirmó Burlot.
Además de ampliar la oferta eléctrica, estas inversiones generan oportunidades de trabajo para las pymes proveedoras y la mano de obra local, a través de la demanda de bienes, servicios y capacidades técnicas durante la construcción y la operación.
Burlot también agregó que el parque aporta energía al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), lo que permite abastecer a empresas e instituciones de distintas provincias y proyectar sus beneficios más allá del territorio mendocino. “El Parque Solar El Quemado demuestra cómo una iniciativa impulsada desde Mendoza puede convertirse en una inversión de gran escala, generar nueva infraestructura energética y contribuir a la diversificación de la matriz productiva”, agregó.
Energía y minería frente a la transición energética
Burlot también abordó la relación entre ambos sectores: la transición energética requiere minerales como el cobre para ampliar las redes eléctricas y desarrollar nuevas tecnologías, mientras que la minería necesita un abastecimiento eléctrico confiable y competitivo para sus procesos productivos.
En ese marco, la generación renovable puede contribuir a reducir las emisiones asociadas al consumo eléctrico de los proyectos mineros. Su incorporación debe acompañarse con infraestructura de transporte y fuentes complementarias que permitan sostener la continuidad del suministro.
Mendoza tiene la oportunidad de transformar esa complementariedad en nuevas inversiones, empleo y desarrollo de sus empresas. La experiencia de El Quemado muestra un camino posible: anticipar las necesidades, dar continuidad a los proyectos y trabajar en conjunto para convertir el potencial de la provincia en oportunidades concretas para su gente.

