Emesa y la Asociación Civil La Rañatela formalizaron este jueves un convenio de colaboración institucional y productiva con el objetivo de articular e implementar acciones conjuntas para la producción de bienes textiles y promocionales.

La iniciativa se enmarca en el Programa Socios Colaboradores de la organización y busca potenciar la producción local con criterios de sustentabilidad e impacto social medible en la provincia. El acuerdo fue suscripto por el gerente general de Emesa, Mauricio Pinti Clop, y la referente de la Asociación La Rañatela, Lorena Coria, en las instalaciones de la organización.

Durante el encuentro, ambas partes ratificaron su compromiso con la inclusión laboral y el desarrollo de modelos productivos responsables. “Este convenio refleja nuestra decisión de acompañar proyectos que generan valor social real y trabajo digno”, destacó Pinti Clop.

El convenio promueve la generación de empleo para personas con discapacidad y el fortalecimiento de acciones de impacto social con resultados concretos. En este sentido, La Rañatela asumirá la producción de bienes textiles amigables con el ambiente, integrando procesos sustentables y sostenibles en el tiempo. “Trabajamos para que la inclusión laboral sea una política concreta y no solo un enunciado”, subrayó Coria.

A través de este acuerdo, La Rañatela no solo ampliará su capacidad productiva, sino que también creará y sostendrá nuevos puestos de trabajo para personas con discapacidad. La iniciativa contribuye al desarrollo de una economía social que prioriza la dignidad laboral, la producción local y el cuidado ambiental, con indicadores de impacto directo y medible.

La Asociación Civil La Rañatela es una organización sin fines de lucro dedicada a la inserción socio-laboral de personas con discapacidad, con una mirada integral anclada en la sustentabilidad ambiental. Actualmente emplea a más de 100 personas en su taller textil, promoviendo condiciones de trabajo dignas y oportunidades de desarrollo personal y profesional.

Más sobre La Rañatela

A través de su programa de reciclado Ecoigualdad, la organización busca mejorar la calidad de vida de las personas mediante el cuidado del ambiente y la generación de empleo estable. El programa articula prácticas de economía circular con inclusión social, garantizando la continuidad laboral de quienes forman parte de la asociación.

La entidad inició sus actividades en 2009, cuando su directora adaptó el modelo de la Rañatela italiana a la realidad local, a partir de su experiencia previa. En sus comienzos, el trabajo se centró en la serigrafía, para luego expandirse a nuevos sectores y productos, siempre con una fuerte impronta social y comunitaria.

Entre sus principales productos se destacan las eco bolsas reutilizables elaboradas a partir de materiales reciclados. Asimismo, la organización desarrolla diseños personalizados y una amplia variedad de artículos textiles amigables con el ambiente, que comercializa tanto en el ámbito público como privado.

Además de su actividad productiva, La Rañatela impulsa acciones socio-recreativas, de acompañamiento y de formación continua. Estas iniciativas tienen como finalidad fortalecer el desarrollo integral de las personas con discapacidad, promoviendo su autonomía, participación social y bienestar general.